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Cuánto cuesta una página web en Paraná: precios reales 2026

Cuánto cuesta una página web en Paraná: cerramos cinco sitios en lo que va de 2026 entre $300.000 y $850.000. Qué incluye cada rango y qué te cobran después.

Ulises Cavenaghi
Ulises Cavenaghi
Placa de ACUC sobre precios reales de páginas web en Paraná en lo que va de 2026

Cuánto cuesta una página web en Paraná en lo que va de 2026: entre $300.000 y $850.000. Lo decimos por los cinco sitios que cerramos este año, no por una lista de precios. El multipágina con panel autoadministrable para una inmobiliaria se fue a $850.000. Uno institucional de una sola sección quedó en $300.000. Lo caro no está en ese número: está en lo que te cobran después de la entrega.

¿Qué precios cerramos nosotros este año?

Cinco sitios, entre $300.000 y $850.000, todos entregados entre 7 y 15 días. Ninguno lleva mensualidad ni hosting nuestro. Publicamos los números cerrados en vez de un “desde” porque el “desde” es el precio que casi nadie termina pagando, y comparar un “desde” contra otro “desde” no te dice absolutamente nada.

Rubro del clientePrecio cerrado 2026Detalle
Administración de consorcios$299.000Precio de oferta, atado a otro trabajo del mismo cliente
Recreación infantil$300.000El precio lo puso la clienta. Nosotros no llegamos a cotizar
Hostel$399.000Institucional, sin panel de administración
Seguridad perimetral$450.000Multipágina, más rescate de dominio, DNS y correo
Inmobiliaria$850.000Multipágina con panel autoadministrable: el dueño da de alta y de baja propiedades solo

Ese $299.000 es el número feo de la tabla y lo dejamos igual. Fue un precio de oferta que salió atado a otro proyecto, así que no sirve de referencia para nadie. Si lo sacás, la banda real arranca en $300.000.

Un aviso sobre estos números: son cinco casos, no un estudio de mercado. Así lo vemos hoy y todavía estamos calibrando. Puede que en 2027 la banda sea otra.

¿Por qué dos presupuestos por el mismo sitio dan tan distinto?

Cuatro cosas mueven el número: cuántas secciones tiene el sitio, si el cliente va a poder cargar contenido solo, si hay que rescatar infraestructura de un proveedor anterior, y si vos traés los textos y las fotos o los tenemos que resolver nosotros. El resto de las diferencias entre presupuestos suele ser marca, no trabajo.

El panel autoadministrable es el que más pesa. Entre un sitio sin panel y uno donde vos cargás propiedades, productos o publicaciones, hay cerca del doble de precio. No es un capricho: un sitio sin panel es código que se entrega y listo, y uno con panel es un sistema que alguien va a usar todas las semanas y que tiene que aguantar el error humano.

Los textos son el segundo. Si llegás con las secciones escritas y las fotos elegidas, el proyecto se acorta. Si llegás con “hacelo vos que sabés”, eso es trabajo y se cobra. Así armamos los sitios a medida en ACUC: sin plantillas, con el contenido definido antes de escribir la primera línea de código.

¿Qué te cobran después de que el sitio está publicado?

Acá es donde se define el costo real, y es lo que ningún presupuesto pone adelante. Los costos recurrentes del mercado argentino, según lo que publica HomeWork, van de $80.000 a $150.000 anuales de hosting y de $50.000 a $200.000 mensuales de mantenimiento. En tres años eso puede superar lo que pagaste por el sitio.

Nosotros no cobramos mensualidad ni te alquilamos hosting. Cambios de textos, fotos, horarios o datos de contacto van sin cargo. Lo que necesita programación nueva se cotiza aparte, y te decimos cuánto antes de tocar nada.

Emparejo el beneficio con el costo, así no te llevás una sorpresa: sin mensualidad significa que el hosting y el dominio los pagás vos, directo al proveedor, y que si un día se rompe algo a las diez de la noche no hay un plan de soporte esperándote. A cambio, no le pagás a nadie por seguir siendo dueño de tu propio sitio.

¿De quién queda el sitio cuando termina el trabajo?

Del cliente, entero: el código, el dominio y las cuentas. Suena obvio y no lo es. La forma más común de quedar atrapado no es un contrato, es un dominio registrado a nombre del proveedor y un correo que depende de él. El día que te querés ir, descubrís que irte cuesta plata.

Nos pasó este año con un cliente de seguridad perimetral. Parte del trabajo no fue diseño: fue recuperar el dominio en NIC, mover el DNS a Cloudflare y migrar el correo a Zoho, porque todo eso estaba en manos de un proveedor anterior. Por eso ese proyecto cerró en $450.000 y no en la banda de un institucional común. Sacar a alguien de esa situación es un trabajo aparte y hay que cobrarlo.

Chequeá esto antes de firmar con quien sea:

  • Entrá a NIC Argentina y fijate a nombre de quién figura tu dominio. Si no es el tuyo, es un problema.
  • Pedí el acceso al panel de tu hosting, no un “nosotros lo manejamos”.
  • Preguntá dónde queda el código cuando se termina el proyecto.

Hacé las tres preguntas por escrito. Quien no tenga nada que esconder te contesta en cinco minutos.

¿Conviene una plantilla de $80.000?

A veces sí, así de simple. Si lo único que necesitás es existir cuando alguien busca tu nombre, y tu venta se cierra igual por WhatsApp o en el mostrador, una plantilla armada alcanza y no tiene sentido que pagues cuatro veces más. Te lo decimos aunque nos deje afuera del trabajo.

No alcanza cuando el sitio tiene que hacer algo: recibir consultas de gente que no te conoce, sostener una campaña paga, o competir contra tres negocios de tu rubro que están en la misma búsqueda. Ahí la plantilla se nota, carga lento y se parece a otras mil.

Si estás midiendo esto porque querés traer clientes nuevos, mirá primero cuánto cuesta pautar en Meta Ads en Argentina. Un sitio bueno con cero visitas no vende, y una campaña buena contra un sitio malo tampoco.

¿Cuánto tarda?

Entre 7 y 15 días desde que están definidos el contenido y la estructura. Ese plazo no es una promesa comercial, es la consecuencia de trabajar sin plantillas y sin comité: un solo interlocutor de nuestro lado y uno del tuyo.

Lo que estira el plazo casi siempre es lo mismo, y no es técnico: las fotos que faltan y los textos que nadie aprueba. Juntá eso antes de arrancar y el sitio sale en la mitad de tiempo.

¿Qué preguntas hacer antes de firmar?

Cinco preguntas, y con las respuestas por escrito podés comparar dos presupuestos que a simple vista parecen iguales:

  1. ¿A nombre de quién queda el dominio?
  2. ¿Hay mensualidad? Si la hay, ¿qué pasa con el sitio el día que dejo de pagarla?
  3. ¿Qué cambios entran sin cargo después de la entrega y cuáles no?
  4. ¿El precio es cerrado o es un “desde”?
  5. ¿Cuántos días, contados desde qué momento?

Copiá esas cinco preguntas, mandáselas por WhatsApp a los tres proveedores que estés mirando y compará las respuestas antes que los números. Vas a ver que dos presupuestos con el mismo precio no son el mismo trabajo.

Ulises Cavenaghi

Soy Ulises Cavenaghi, Co-fundador de ACUC Digital Group.

Me encargo de las áreas de publicidad y producto digital. Creo anuncios y sitios web que generan clientes reales para los negocios de nuestros clientes.

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